Desde muy joven cuando Historia y Geografía eran mis materias de estudio favoritas, he sentido una gran atracción por el legado que hemos recibido de las civilizaciones más importantes, así que durante mis viajes generalmente centro mi atención en los destinos que ofrecen atractivos históricos, arquitectónicos, culturales y artísticos, como también a su gente y a la naturaleza que les rodea.
Es el espacio con la categoría de Parque Natural más joven (2002) de la comunidad autónoma de Galicia y comprende diferentes ecosistemas en torno al río Sil.
Partimos desde la ciudad de O Barco de Valdeorras y nos presentamos en la oficina de turismo del parque, que se encuentra en la aldea de Biobra en el municipio de Rubiá. Apenas hay unos 16 km por la carretera N-120. Allí, muy amablemente, nos indicaron los diferentes circuitos, su grado de dificultad, qué ver y cuáles serían los más indicados en función del tiempo disponible. Por ello, recomiendo acudir a dicha oficina antes de emprender cualquier ruta.
A título informativo, tienen rutas específicas como la Ruta de las Orquídeas, Rutas Ornitológicas y la Ruta de la Vía Romana; todas están disponibles en la web Patrimonio Natural, Serra Enciña da Lastra
Foto tomada en el límite entre Galicia y León hacía Os Penedos de Oulego, Ourense
Tras dejar el coche junto a la oficina de turismo, emprendemos la ruta por una senda que, poco a poco, se iba a empinar en dirección a la vecina provincia de León.
Ruta As Dúas Vertentes
Como he comentado anteriormente, por recomendación del atento funcionario del parque, iniciamos la Ruta de As Dúas Vertentes
Cartel informativo con las alturas de cada uno de los picos (que podría estar en mejor condiciones)
Castanea sativa, un bonito castaño enorme.
Pero este otro es más tocho aún, Ale queda reducida a ramita en comparación al tronco de este castaño.
Casas tradicionales de piedra realizadas con mampostería de roca caliza y pizarra autóctonas de la zona.
La moto no forma parte de la arquitectura tradicional pero está a buen recaudo...
Los maravillosos matices del otoño.
Paisaje otoñal durante la ruta As Dúas Vertentes
Ruta Tras os Penedos
La ruta anterior era del tipo circular (comienza y termina en el mismo punto); luego cogimos el coche y nos trasladamos hasta el lugar donde se inicia la Ruta Tras os Penedos,que también es del mismo tipo.
En el ascenso paramos un segundo para tomar esta foto y continuamos hacia Os Penedos.
Caminando dimos con la foto más afamada de esta ruta; el encuadre lo hice de forma tal que también saliera el cartel que marca el límite entre las provincias de Ourense y León, o lo que es lo mismo, entre las comunidades autónomas de Galicia y Castilla y León.
Foto Penedos de Oulego
Es una senda corta, sencilla y muy agradable de realizar. Al poco de iniciarla se cruza un arroyo y la vegetación cambia por completo, desde retamas y brezos pasamos a un soto de castaños.
Foto OsPenedos de Oulego
¿Qué son exactamente os Penedos de Oulego?
Son imponentes moles de roca caliza que datan del periodo Paleozoico. Se trata de un capricho geológico muy inusual en Galicia, donde predomina el granito. Estas colosales estructuras calizas surgieron a partir de sedimentos marinos de hace más de 300 millones de años. Hoy en día, se alzan como afilados peñascos grises que custodian el límite del Parque Natural Serra da Enciña da Lastra.
¿A qué se debe su forma puntiaguda?
A un proceso geológico conocido como karstificación. Al ser las rocas calizas, la combinación del agua de la lluvia y el dióxido de carbono del aire genera un ácido suave que disuelve la roca lentamente. Sin embargo, dado que la caliza no se desgasta de forma homogénea, el agua aprovecha las grietas y fracturas de las rocas para filtrarse. Con el paso de los millones de años, la lluvia ha ido «limando» las partes más blandas, dejando en pie únicamente los bloques más duros y compactos en forma de agujas, crestas y afilados peñascos que vemos hoy.
Foto Penedos de Oulego
Sigue un breve vídeo de Penedos de Oulego:
Desde donde grabamos el vídeo se veía que más abajo había una pista forestal e iniciamos la caminata.
Ruta Val do Sil
Por último, al día siguiente, realizamos la Ruta Val do Sil. Ésta, a diferencia de las anteriores, es lineal mientras caminas por senderos paralelos y muy próximos al río; no presenta mayores dificultades a nivel físico y es relativamente corta, ya que apenas supera los 5 km por sentido.
Foto Ruta Valle del Sil
Al inicio la vía es ancha y despejada; mientras caminamos, observamos que las nubes están bajas y que por momentos nos cae un orballo (llovizna), lo que por cierto confirmó el pronóstico del día anterior, tal y como se menciona en el vídeo.
Alejandra con el chubasquero al inicio de la Ruta Val do Sil
Paisaje en la Ruta Val do Sil
Ahora desde el mismo lugar fotografiando el lado opuesto.
Foto panorámica en la Ruta Val do Sil
Las primeras encinas hacían acto de presencia en la ruta.
¿Os Fornos de Cal?
Estos hornos de cal tradicionales están a la mitad del recorrido aproximadamente. Eran grandes estructuras que aprovechaban la roca caliza del lugar para producir cal viva mediante un proceso artesanal.
No voy a negar que estos hornos de piedra son muy fotogénicos.
Hornos de cal en la Ruta Val do Sil
Interior del horno de cal en la Ruta Val do Sil
Continuamos como siempre por sendas paralelas al omnipresente río Sil.
Momento ideal para observar aves
La senda se volvía más estrecha aunque ganaba en encanto; la vista era casi mágica —evocando cuentos celtas— con las encinas rodeándonos por completo.
Quercus ilex: un bosque de encinas—las enciñas que dan nombre al parque—, cuyos jóvenes ejemplares se curvan disputándose la luz con sus congéneres; al pasar debajo de ellos, dan la sensación de hacerlo a través de un túnel biológico.
En la siguiente foto se puede apreciar el fruto otoñal del Crataegus monogyna (majuelo o espino blanco, estripeiro o espinheiro alvar en gallego).
Gotitas de orballo en los frutos del majuelo.
Llegamos a la zona del merendero en la que tienes a la vista tanto al río Sil como a las sierras. En este punto, dependiendo de la época del año y con un poco de suerte, se pueden avistar aves tan emblemáticas como: águila real, águila calzada, águila culebrera, búho real, alimoche, abejero europeo, treparriscos, abejaruco europeo (en verano), entre otras especies.
Merendero en la Ruta do Sil
Como diría mi sobrina mayor: una pose casual
Poco después el sendero comenzó a cerrarse, de a ratos la llovizna crecía en intensidad, momento en que Alejandra propuso dar la media vuelta.
Unas aceitunas que estaban muy ácidas.
Foto de la pequeña iglesia de San Andrés en San Salvador de Covas.
Ya casi en el final fotografié estas bonitas casas rurales.
Casas típicas en la aldea de Covas
Mirador de Covas
Cartel indicativo del mirador, más abajo la foto de la zona con las nubes bajas del día.
Esta fue la última foto antes de entrar en la provincia de León (que estaba literalmente a tiro de piedra) para volver a entrar a Galicia más al norte por Pedrafita do Cebreiro, localidad mítica en el Camino de Santiago que Alejandra desconocía.
Foto del río Sil desde el mirador de Covas
Como siempre agradezco, leo y contesto todos y cada uno de los comentarios en cuanto recibo notificación de los mismos, ya sea para aportar más información, rectificar algún error, agregar alguna sugerencia, etc.
La zona estuvo habitada desde la Edad del Bronce; petroglifos como los de A Raia y Éntoma son claros testimonios de dicha presencia humana y tienen la peculiaridad de estar grabados en arenisca roja, a diferencia de la mayoría de los existentes en Galicia, que están realizados sobre roca granítica.
Más tarde, ya en época romana, esta zona estaba habitada por los gigurros —guigurros en gallego—, que eran uno de los veintidós pueblos astures citados por Plinio el Viejo. Sus dominios se extendían por el sureste de la actual Galicia y el suroeste de El Bierzo, en León, siendo su Forum Gigurrorum —población principal— en el valle de Valdeorras, Ourense. De hecho, una de las teorías del origen del topónimo proviene de ahí: Val-de-giorres o Valle de los gigurros. La romanización de la zona fue importante por la cercanía a las enormes minas de oro de Las Médulas y de Monte Furado, ya que por Valdeorras discurría la Vía Nova, la calzada romana que unía a Braga conAstorga.
Durante la Edad Media el Señorío de Valdeorras fue administrado por la nobleza: Condes de Lemos, Marqueses de Vilafranca y Condes de Ribadavia marcaron su destino, siendo la fortaleza de O Castro la construcción más emblemática de la época.
Otro hecho histórico a destacar es que, en 1809, guerrilleros locales cortaron en Sobradelo el paso de las invasoras tropas napoleónicas del mariscal Soult, evitando así que atraparan al ejército regular español del Marqués de La Romana. Este sabotaje impidió que los franceses recibieran refuerzos, municiones y órdenes estratégicas entre Galicia y el resto de España.
La ciudad actualmente tiene una población de algo más de 13.000 habitantes; emplazada en el sureste de la provincia de Ourense, está rodeada por montañas; la villa ocupa el valle del río Sil y, de ahí, procede otra de las teorías de su nombre: barc o barg que significa concavidad en el idioma celta.
Las actividades económicas más importantes son la extracción de la pizarra (la mayor de Galicia) y la vitivinícola con su Denominación de Origen Valdeorras, famosa por los vinos blancos de la exquisita variedad de uva godello.
El jueves 12 de octubre de 2023 salimos en dirección al sureste de Galicia con la idea de conocer la comarca de Valdeorras y el Parque Natural Serra da Enciña da Lastra. Fueron unos días de otoño muy agradables e ideales para la practica del senderismo.
Nos alojamos en Vilamartín de Valdeorras, la distancia entre ésta y O Barco es de apenas 7,5 km; llegamos, nos registramos en el hotel y enseguida nos desplazamos hacia la capital de la comarca de Valdeorras.
Vídeo del río Sil, atardecer otoñal visto desde la Pasarela del Malecón:
Caminando por el Paseo do Malecón llegamos al centro de O Barco.
Praza Maior de O Barco con su sigunlar formato triangular
Praza Mayor
Llama la atención por ser de forma triangular, un formato que en España se cuenta con los dedos de una mano. Está ubicada a escasos metros del río Sil y, evidentemente, es el centro simbólico de la villa. En ella destaca el emblemático edificio rojo del Casino, construido en 1910.
Plaza Mayor de O Barco: sorprendentemente es triangular
Callejeando y dejando atrás el Paseo do Malecón, hemos dado con esta bonita postal en la que podemos observar el río Sil, una casa señorial, el Puente Nuevo de Viloira y las sierras que rodean a la ciudad.
Casa Grande de Viloira
Se encuentra al otro lado del río Sil; construida en 1637 está vinculada desde su origen a la estirpe de la familia Quiroga.
En 1993, el edificio pasó a ser propiedad de la Xunta de Galicia, lo que garantizó la rehabilitación integral de un patrimonio que corría riesgo de abandono.
Actualmente el edificio funciona tanto como sede administrativa como cultural para la comarca.
Regresamos al otro lado del río Sil.
Vista del río Sil a su paso por O Barco
Dejándonos perder por la ciudad hemos dado con este mural en O Barco:
Mural en el centro de O Barco
Pazo do Castro
A la mañana siguiente fuimos a visitar este bonito pazo, un palacio del siglo XVII en el que te puedes hospedar y que, además, acoge eventos sociales como congresos y bodas.
El nombre O Castro proviene de que antiguamente en el lugar había un castro (poblado fortificado y defendido con fosos y murallas típico de la cultura castreña del noroeste peninsular). Con el tiempo pasó de ser una estructura defensiva vinculada con la Torre y la Fortaleza de O Castro, a residencia de familias nobles.
Fachada del Pazo de O Castro, Valdeorras
Vista de O Barco desde el Pazo do Castro.
El minimalista patio del Pazo do Castro.
No creo que te lleve muy lejos en el Camino de Santiago en bici pero no me pude resistir a fotografiarla.
Los cuidados jardines del Pazo do Castro.
Un banco rústico que sería el mejor regalo para mi cuñado Pablo.
Pero nosotros estábamos alojados en el hotel Paladium sito en la vecina localidad de Vilamartín de Valdeorras, en el mismo, hay una llamativa colección de vehículos clásicos.
Locomotora de vapor expuesta en el hotel Paladium
Siguen dos fotos de un bellísimo Citroën Rosalie.
Citroën Rosalie en Vilamartín de Valdeorras
Las vistas desde la zona trasera del hotel son impresionantes y se puede apreciar que el río Sil es el nexo de unión natural entre Vilamartín y O Barco.
Ponte de Éntoma
Este puente, conocido popularmente como «romano», es de un sólo arco de medio punto y se alza sobre el río Galir, en el Camino Real que une Sobradelo con O Barco de Valdeorras y que, en época romana, era parte de la red secundaria de la mencionada Vía Nova; a día de hoy aún cruzan a través del mismo vehículos ligeros a motor. Se afirma que las piedras sobre las que se asienta el puente son lo único que queda de la época romana, en el siglo XVII está documentada su casi plena reconstrucción.
Puente romano de Éntoma sobre el río Galir, Ourense
En las fotos superior e inferior se puede apreciar dicha reconstrucción, especialmente en el arco de medio punto con lajas de pizarra, la piedra natural que más abunda en la zona.
Puente romano de Éntoma sobre el río Galir, Ourense
Al otro lado del puente se puede observar esta estampa en la que el río Galir tenía poco caudal.
Y la vista alejándome unos pocos metros del puente.
Es utilizado durante el invierno en elCamino de Invierno para así evitar las fuertes nevadas y temporales en O Cebreiro. Por allí hay un cartel un tanto bizarro pero explicativo:
Iglesia de San Xoán Bautista de Éntoma
Es de origen medieval, se estima que del siglo XIII, aunque ha sido reformada y ampliada en el año 1815. Siempre ha tenido relevancia al estar inexorablemente unida al Camino de Invierno de Santiago, que pasa a su lado, siendo el primer templo que acogía a los peregrinos en el municipio de O Barco. Está construida con los materiales tradicionales de la zona: piedra y tejado de pizarra. La iglesia se encuentra a poco más de 100 metros del anteriormente mencionado puente de Éntoma.
Iglesia de San Xoán Bautista de Éntoma
Volvimos a subirnos al coche para seguir disfrutando del maravilloso entorno natural de O Barco de Valdeorras.
La presencia de nubes bajas hicieron que las fotos tengan como un halo de misterio...
Desde el mirador Pincheira de Fervenza
Mirador daPincheira de Fervenza
Este punto panorámico se encuentra a mitad de camino de la ruta que conecta el pueblo de Fervenza con la cascada Pincheira de Portomao; ofrece unas imponentes vistas al valle del río Sil. En este día en particular, éstas han sido engalanadas con esa bruma tan evocadora.
Regresamos a O Barco de Valdeorras y comimos en un restaurante que nos recomendaron los lugareños, en el Fernando III:
El menú nos costó 22 € con entrante, plato principal, pan, bebida, postre y café; optamos por el salpicón de marisco de primero y un exquisito bacalao gratinado de segundo. La cafetería se sitúa en la parte delantera y en la zona trasera se encuentra el acogedor comedor.
Es todo de momento; la próxima entrada estará dedicada a las rutas de senderismo que hicimos en el espectacular entorno del Parque Natural Serra da Enciña da Lastra.
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